miércoles, 20 de abril de 2011
LA CUMBRE DEL BRICS EN SANYA LANZÓ UN PROGRAMA DE POLÍTICAS Y REFORMAS ESTRUCTURALES QUE REFLEJEN LA ACTUAL REALIDAD MUNDIAL
El Grupo de Países del BRIG, se creó en el 2009, integrado por Brasil, Rusia, India y China y realizó ese año su primera cumbre en Rusia, en la ciudad de Ekaterimburgo. El pasado 14 de abril, se efectuó su tercera cumbre en la ciudad de Sanya, Provincia de Hainan, China, registrándose la incorporación de Sudáfrica, por lo que la sigla pasó a ser BRIGS. A esta reunión asistieron los jefes de Estado y de Gobierno de Brasil –Dilma Rousseff-, Rusia –Dmitry Medvedev-, India –Mahmmoud Singh-, China –Hu Jintao-, y Sudáfrica –Jacob Zuma.
Este grupo constituye la vanguardia de los países emergentes, con la excepción de Rusia que sufrió en 1991 el derumbe de su sistema socialista que la había convertido, a partir de 1945 en una superpotencia.
La fortaleza del BTICS
El BRIGS representa el 18% del Producto Bruto Mundial y el 40% de la población del planeta. Desde 1979, la República Popular China, con su nueva política de “apertura al exterior”, que abarca las inversiones extranjeras, la creación de zonas francas, la exportación de productos manufacturados con alta tecnología y la instauración de un sistema de mercado interno regulado –abandonando la centralización estatal rígida- , política que ha significado un crecimiento, durante treinta años de un promedio de su PIB de 8-9% anual que la ha convertido en la segunda economía del mundo, desplazando a Japón y Alemania. En la última década, un crecimiento vigoroso han tenido la India y Brasil, mientras Rusia después del ascenso de Putin a la Presidencia, en el 2000, el objetivo propuesto ha sido restaurar el poder del Estado para lo que cuenta un potencial tecnológico, recursos naturales valiosos y una tecnología militar poderosa.
Principios del nuevo orden internacional: no intervención,, arreglo pacífico de los conflictos, diálogo político y cooperación
en todos los campos
La Declaración emitida por esta Cumbre, es un llamado de atención sobre los graves problemas que enfrenta la humanidad –económicos, sociales, ambientales y vulneración permanente de la paz con guerras atroces de las que son víctimas, en primer lugar, la población civil, pese al pretexto utilizado de recurrir a ellas por razones de seguridad global (Irak), lucha contra el terrorismo (Afganistán) y humanitarias (Libia). La paz y el respeto a la Carta de las Nacioes Unidas, el requisito previo indispensable para alcanzr un clima apropiado para abordar los problemas apremiantes que no admite n más dilaciones.
El documento expresa: “El objetivo del BRICS es contribuir significativamente al bienestar de la humanidad, estableciendo un mundo más justo y libre. El siglo XXI debería caracterizarse por la paz, la armonía, la cooperación y el desarrollo científico.”. Después de destacar el aporte del BRICS a los esfuerzos de paz y a la estabilidad económica global, la Declaración agrega: “Bajo el lema “Visión amplia y prosperidad compartida”, nos comprometemos a continuar el fortalecimiento del BRICS de una manera gradual y pragmática basada en los principios de apertura, solidaridad y beneficio mutuo”.
Para evitar cualquier desconfianza de que procuran crear un bloque antagónico al dominante, agregan: “Reiteramos que tal cooperación es inclusiva y no confrontativa. Estamos abiertos a la cooperación con otros países que no integran el BRICS, en particular los países emergentes y en vías de desarrollo así como con relevantes organizaciones internacionales y regionales”.
Estados Unidos y sus aliados occidentales deben reconocer que
no son la única fuera determinante en el mundo
Sin nnombrar a Estados Unidos, el mensaje dirigido a este país es claro: “Compartimos la opinión que el mundo está experimentando complejos y profundos cambios caracterizados por el fortalecimiento de la multipolaridad, la globalización económica, y una creciente interdependencia. Además enfrenta una enormidad de desafíos y amenazas globales ante las cuales la humanidad debería unir sus esfuerzos. Basado en el Derecho Internacional universalmente reconocido, la democracia debería ser promovida así como la estabilidad económica global. Asimismo, debería ser impulsada la voz de los países emergentes y en vías de desarrollo, en los asuntos internacionales”.
En este escenario y con el programa expuesto, a la Organización de las Naciones Unidas corresponde el papel fundamental pero para ello el Consejo de Seguridad debe reflejar los cambios que se están operando en la estructura mundial que la Declaración define como “multipolar”. “En este aspecto, reafirmamos la necesidad de una reforma integral de las Naciones Unidas, incluyendo el Consejo de Seguridad, con el objeto de hacerlo más efectivo, eficiente y representativo de tal forma que pueda enfrentar exitosamente los desafíos actuales. China y Rusia (miembros permanentes del Consejo de Seguridad), reiteran la importancia que atribuyen la gravitación de la India, Brasil y Sudáfrica en los asuntos internacionales y apoyan sus aspiraciones a desempeñar un mayor papel en las Naciones Unidas”.
Preocupación por las guerras en el Medio Oriente
y en África
La Conferencia expresó su preocupación por las guerras que se desarrollan actualmente en el Medio Oriente y en África. “Estamos profundamente preocupados por la turbulencia en el Oriente Medio, en el Norte de África y en el Sudoeste de África. Y sinceramente deseamos que los países afectados alcancen la paz, la estabilidad, la prosperidad y el progreso y disfruten de pie y dignamente de acuerdo a las legítimas aspiraciones de sus pueblos. Compartimos el principio de que el uso de la fuerza debería evitarse. Sostenemos que la independencia, la soberanía, la unidad y la integridad territorial de cada nación debería ser respetada. Seguiremos cooperando sobre Libia, en el Consejo de Seguridad. Somos de la opinión de que todas las partes deberían resolver sus diferencias a través de medios pacíficos y el diálogo en el cual las Naciones Unidas y las organizaciones regionales deberían jugar un papel apropiado. También expresamos nuestro apoyo a la iniciativa de la delegación de alto nivel de la Unión Africana sobre Libia”.
La integración de los organismos financieros
Internacionales no reflejan la realidad actual
La consideración de la situación económica mundial y las amenazas a su estabilidad y el crecimiento sostenido, fue el tema que dio nacimiento al Grupo, en el 2009 y sigue siendo su principal preocupación. “Hemos tomado nota que la economía mundial se está recuperando gradualmente de la crisis financiera pero aun enfrenta incertidumbres. Las principales economías deberían continuar impulsando la coordinación de sus políticas macroeconómicas y trabajar juntas para alcanzar un fuerte, sostenible y equilibrado crecimiento. Estamos comprometidos a asegurar que los países del BRICS continuarán disfrutando de un fuerte y sostenido crecimiento económico apoyado por nuestra creciente cooperación en los campos económicos, comercial y financiero los que contribuirá, en el largo plazo, a un firme, sólido y equilibrado crecimiento de la economía mundial”- “sostenemos que el Grupo de los 20 debe jugar un papel mayor en el gobierno de la economía mundial ya que es el primer foro para esa cooperación. Esperamos nuevos aportes en la Cumbre que se realizará en Cannes en el 2011 y apoyamos los intensos esfuerzos de los miembros del G-20 para estabilizar los mercados financieros internacionales y el desarrollo de la economía mundial.”.
Naturalmente, estos esfuerzos deben reflejarse en una reorganización del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial así como el papel asignado al dólar como moneda de reserva mundial, acordados en la Conferencia Monetaria de Bretton Woods de julio de 1944. Las fuerzas económicas han cambiado y esos organismos ni el dólar, cumplen la función que requiere la actual economía global.
Dicen los países del BRICS : “Llamamos a un rápido cumplimiento de la resolución de las conferencias previas del G-20 de reformar el Fondo Monetario Internacional y reiteramos que la estructura de gobierno de las instituciones financieras internacionales deberían reflejar los cambios en la economía mundial, aumentando la presencia de las economías emergentes y de los países en desarrollo”.
La crisis financiera mundial, que estalló, en el 2008, mostró, según los países del BRICS, la inadecuación del actual sistema monetario internacional. “Nosotros sostenemos la reforma del sistema monetario internacional, dotándolo de una amplia base de reservas monetarias que le proporcionen estabilidad y certidumbre. Le damos la bienvenida a la discusión del papel de los Derechos Especiales de Giro en el actual sistema monetario, incluyendo la composición de estos Derechos con una cesta de monedas”.
Es necesario poner freno al movimiento de capitales
especulativos
También la corrida de capitales especulativos a los países en vías de desarrollo, explotando las diferencias de las tasas de interés y que sobrevalúa sus monedas al aumentar la oferta de dólares, fue objeto de interés por el BRICS. “Han motivado nuestra atención, los riesgos de la masiva invasión de flujos de capital que actualmente enfrentan los países emergentes. Hacemos un llamado para una mayor supervisión, regulación y reforma del sistema financiero internacional, fortaleciendo la política de coordinación, supervisión y regulación financiera, promoviendo un sólido desarrollo de los mercados financieros globales y del sistema bancario”-
Frenar además la especulación con los alimentos
Tampoco escapó a la atención de los jefes de Estado y de Gobierno de esta Cumbre, el incesante aumento de los precios de los alimentos y las materias primas. “La excesiva volatilidad de los precios de los “commodity”, particularmente los de los alimentos y la energía, plantea nuevos riesgos para la recuperación en curso de la economía mundial. Sostenemos la cooperación con la comunidad internacional para asegurar la estabilidad y la fortaleza física de los mercados reduciendo su distorsión mediante una mayor regulación financiera del mercado. La comunidad internacional debería trabajar junta para aumentar la capacidad de producción impulsando el diálogo entre productores y consumidores para equilibrar la oferta y la demanda y asistir a los países en vías de desarrollo con recursos y tecnologías. La regulación de los derivativos en los mercados de materias primas y alimentos debería ser fortalecida para prevenir actividades capaces de desestabilizar los mercados. El BRICS prestará estrecha cooperación a la seguridad de los alimentos”.
El problema energético
En relación con el problema energético, la Conferencia expresó: “Sostenemos el desarrollo y uso de los recursos de energía renovable. Reconocemos el importante papel de la energía renovable como un medio de controlar el cambio climático. Estamos convencidos de la importancia de la cooperación e intercambio de información en el campo del desarrollo de los recursos de energía renovable. La energía nuclear continuará siendo un importante elemento en un sistema de energía mixta, en el futuro, en los países del BRICS. La cooperación internacional en el desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos debería proseguir bajo condiciones de estricta observancia de los estándares relevantes de seguridad y los requerimientos consiguientes de diseño, construcción y operación de las plantas de energía nuclear”.
Cooperar toda la Comunidad Internacional para
erradicar la pobreza y el hambre
La Declaración de los cinco países del BRICS, concluye su programa de reformas en el sistema internacional de naciones, estrechamente interdependientes, con esta afirmación indiscutible: “Un rápido crecimiento sostenible de los países en desarrollo es uno de los principales desafíos para el mundo. Nosotros pensamos que el crecimiento y el desarrollo son fundamentales para combatir la pobreza para alcanzar los objetivos del milenio. La erradicación de la pobreza extrema y el hambre es un imperativo moral, social, político y económico de la humanidad y uno de los más grandes desafíos globales que enfrenta el mundo de hoy, particularmente los países menos desarrollados en África y en todos lados”.
domingo, 10 de abril de 2011
EN EL PERU, VOTOS Y BALAS (AREQUIPA, LA HEROICA)
Con sangre y con votos se lucha en el Perú, en las actuales circunstancias, en víspera de los comicios del próximo domingo 10 de abril.
No es una exageración por cierto. Tres muertos, casi 60 heridos de bala, varios de ellos de gravedad, y enormes daños materiales causó en las últimas 48 horas un conjunto de operaciones represivas desplegadas por el gobierno del Presidente García contra las poblaciones indefensas que se oponen al proyecto minero “Tía María”, concesionado entre gallos y media noche a la empresa norteamericana Southern Perú Cooper.
El conflicto, que se extendiera en las últimas semanas a todos los valles costeros del departamento de Arequipa -Mollendo, Matarani, La Ensenada, La Curva, La Punta de Bombom, Cocachacra, y otros-, no es nuevo.
En realidad, el Proyecto Minero Tía María data de varios años y fue objetado desde su inicio, debido a los agudos impactos socio ambientales que generaba, A finales del año 2009, el 93% de la población de la zona recusó la idea de aceptar la imposición minera en detrimento de la agricultura.
Esa opinión no fue el resultado de un capricho, ni la consecuencia de un irresponsable proceso de agitación política. Estuvo sustentado en el hecho que la región, es la fuente natural del abastecimiento alimentario de una buena parte del sur del Perú, y en particular de Arequipa.
Para exponer su punto de vista, la población de la provincia de Islay -donde está situado el conflicto- se trasladó desde un inicio, y masivamente, a la capital mistiana. Y desde allí, desarrolló diversas iniciativas de acción contando con el respaldo de una parte de las autoridades locales y la adhesión activa de la opinión pública que fue tomando conciencia de la importancia de esa lucha.
En un inicio, el gobierno central no tuvo el menor interés en escuchar a los pobladores. Su discurso se orientó más bien a incidir reiterativamente en dos temas: “la inversión minera es progreso”, y “los que se oponen a ella, son simples agitadores”
Los estudios técnicos dieron la razón a quienes objetaron el proyecto. Como lo subrayó oportunamente el Jornal de Arequipa, La Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) formuló serias observaciones al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de este proyecto, a las que Southern Perú debía responder en un plazo de noventa días.
El plazo se venció, y la empresa yanqui optó por hacerse la desentendida, confiando en tener el respaldo del régimen aprista. Este, en efecto, optó por reprimir cruelmente a la población en lucha. Se generó, de este modo, un duro enfrentamiento que culminó hace solamente unas horas con una victoria neta del pueblo en acción.
Después de movilizaciones y Paros en toda la región, de grandes actos de masas y de tomas de carreteras, caminos, puentes y otros. Y luego de duros combates con las fuerzas policiales y militares derivadas a la zona; el miércoles pasado el Ministerio de Energía y Minas resolvió dejar en suspenso, por 180 días, la ejecución del proyecto.
Esta medida tampoco fue aceptada por la población que prosiguió en lucha segura de su victoria y convencida de su causa. La secuela, fueron los hechos dramáticos de sangre, derivados de una violencia salvaje, que enlutara al país y soliviantara el animo de la ciudadanía, al extremo que organismos insospechados de todo “radicalismo” como Amnistía Internacional y la Federación Internacional de Derechos Humanos se pronunciaron condenando con firmeza el uso desproporcionado de la violencia contra la población desarmada.
“Una vez más -dijeron- el gobierno ha manchado las manos de sangre por no resolver los conflictos con el diálogo”, recordando los hechos de Bagua ocurridos en el 2009 en un contexto en cierto modo similar.
En la zona, la protesta se generalizó y llegó incluso a salir del control de las organizaciones convocantes. Así, ocurrieron actos de violencia desusados: quema de locales públicos y de la propia sede institucional del Partido Aprista, que fue atacada y saqueada por la población enardecida.
Fue esa la espontánea respuesta popular a la torpeza de las autoridades, que optaron por la vía del enfrentamiento. Contra toda lógica y razón, la sangre de decenas de pobladores regó dolorosamente el fértil valle de las localidades mistianas.
Vivamente impactado, el alcalde del distrito de Deán Valdivia - Richard Ale Cruz- aseguró que la Policía había disparado indiscriminadamente contra los pobladores en su intento de desbloquear la carretera entre Matarani y Mollendo. “Mi pueblo estaba que moría, las mujeres y los niños estaban llorando. Yo he llegado llorando aquí porque es algo terrible que un país democrático no se respeten a las personas”, aseguró a los medios de comunicación que recogieron su testimonio.
Como ocurriera el año 2003 cuando el “Arequipazo” hizo retroceder al gobierno de Toledo en el intento de privatizar empresas públicas; hoy viernes 8 de abril la administración de García debió hacer lo mismo. Y hace apenas unas horas el Ministro de Energía y Minas dio a conocer un dispositivo cancelando definitivamente el proyecto “Tía María”. Una vez más, venció el pueblo.
Sí, igual que Alejandro Toledo, en ese año, esta vez García espero que hubiera muertos, para retroceder en el intento de quebrar la resistencia del pueblo.
En el extremo, al recular en sus propósitos, el régimen se abstuvo de confirmar algo que la población de Islay ya sabe- Y es que la resistencia del gobierno a desandar lo andado tenía una explicación metálica: La empresa yanqui invirtió ya más de 400 millones de dólares para asegurar un proyecto que, objetivamente, era inviable
A pocas horas de los comicios del domingo, este desenlace tiene decisiva incidencia. Fue en Arequipa precisamente, la noche del jueves que Ollanta Humala puso fin a su campaña electoral en un multitudinario mitin celebrado en la Plaza de Armas de la ciudad. Y en ella, rindió un emotivo homenaje al heroísmo histórico de la Ciudad Blanca, puesto a prueba en muchas ocasiones.
Aunque Humala no dejó de subrayar la importancia de la unidad nacional para enfrentar la crisis llamando a los sectores del capital y del trabajo a buscar puntos de consenso y acuerdo para avanzar apuntalando el progreso y el desarrollo, no dejó de reconocer que las protestas sociales -y las demandas de la ciudadanía- son legítimas por cuanto encarnan patrióticas exigencias nacionales.
A menos de 24 horas de iniciarse el proceso del sufragio, y cuando está en vigencia la llamada “veda informativa” que prohíbe difundir las encuestas, las instituciones especializadas entregaron a los corresponsales de prensa extranjera sus estimados.
De acuerdo a ellos, Ollanta Humala ocupará largamente el primer lugar de la votación el 10 de abril, seguido -y esa sí es una sorpresa- por Keiko Fujimori en segundo lugar y por Pedro Pablo Kuczynski en un tercer puesto. Esta tendencia podría registrar variantes, pero, de conformarse, Alejandro Toledo quedaría relegado a un modesto cuarto lugar, sn chance alguna para efectos ulteriores.
Ayer viernes por la tarde, Ollanta Humala sostuvo una interesante rueda con los corresponsales de la prensa extranjera, ante los que se mostró habilidoso y pragmático, seguro de sí mismo y confiado en la voluntad ciudadana.
Sus adversarios, en cambio, hicieron denodados esfuerzos por revertir un proceso de derrota que luce inexorable.
Cuando se escriba la historia de esta jornada electoral de abril del 2011, tendrá que reconocerse también aquí que la Arequipa heroica puso su sangre -y sus votos- en la lucha por sacar al Perú del abismo en el que se halla, como consecuencia de la voracidad incontrolable de su clase dominante. (fin)
(*) Del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera / http://nuestrabandera.lamula.pe
Nota de RPF. El artículo ha sido enviado en víspera de la elección presidencial que se está realizando hoy en Perú.
martes, 22 de marzo de 2011
PORQUÉ LOS PAÍSES IMPERIALISTAS QUIEREN DERROCAR A GADDAFI
Por Julio César Centeno
En
La Yamahiriya: estado de las masas, es un híbrido de Islam, socialismo y democracia directa, ideología que proclama en su Libro Verde. Se estableció un Congreso General del Pueblo, con Gaddafi como su Secretario General.
Nacionalizó las empresas petroleras y expulsó a los funcionarios norteamericanos, británicos e italianos que habían dominado y vejado al país durante décadas. Libia era la sede de la base militar aérea mas grande de los Estados Unidos en el norte de África: Wheelus Air Base. El pentágono mantenía una base para el lanzamiento de misiles a sólo
Nunca se lo perdonaron. Fue inmediatamente catalogado como enemigo de los Estados Unidos. Libia fue señalado como un estado paria por defender su derecho a la autodeterminación y la autonomía. Las cosas empeoraron aun mas por el papel protagónico de Gaddafi en el embargo petrolero de 1973 contra los Estados Unidos y por su cooperación con
Fue un ferviente seguidor del destacado dirigente egipcio Gamal Abdel Nasser, especialmente en su lucha por la unión de los pueblos árabes en una gran Nación Árabe. Defendió la nacionalización del Canal de Suez por parte de Egipto. Firmó con Nasser la llamada Carta de Trípoli, donde se concretan acuerdos de cooperación militar, estratégica y económica entre Egipto y Libia.
Con la muerte por envenenamiento de Nasser en 1970, Gaddafi tomó el liderazgo del pan-arabismo. Dos años después se anuncia la creación de
Gaddafi ha apoyado sin vacilación la causa Palestina durante décadas. En 1972 anunció que Libia apoyaría, entrenaría y financiaría a cualquier árabe dispuesto a defender la causa Palestina. Fue inmediatamente catalogado como “terrorista”.
A partir de entonces llovieron acusaciones sobre su participación o apoyo en numerosos atentados terroristas en Roma, Viena, Berlín, Chad, Filipinas, Egipto. Se le acusó de ser el principal punto de apoyo de uno de los terroristas mas connotados de la época: el venezolano Carlos Illich Ramírez, ”El Chacal”. Carlos fue capturado en 1994 y cumple desde entonces una condena a cadena perpetua en la prisión
Como es costumbre contra cualquier jefe de estado que se rebele contra el orden internacional impuesto a los países en desarrollo después de la segunda guerra mundial, se le acusó de participación en el narcotráfico, de fomentar el terrorismo, de desarrollar armas de destrucción masiva, de apoyar a las FARC en Colombia, al IRA (Ejército Republicano Irlandés), a
El gobierno norteamericano trató varias veces de derrocarlo. En agosto de 1981 la revista Newsweek dio a conocer un plan presentado por el director de
En 1986 Ronald Reagan ordenó el bombardeo de las principales bases militares y edificios gubernamentales en las ciudades de Trípoli y Benghazi, en un intento por asesinar a Gaddafi e incitar la sublevación popular. Los aviones despegaron desde bases norteamericanas en Inglaterra. En el bombardeo murió una de sus hijas menores, Jana, y docenas de oficiales de su entorno mas cercano. El crimen quedó impune.
Libia fue rápidamente convertido en un estado paria. Durante los siguientes 10 años el coronel Gaddafi se convirtió en el Osama Bin Laden de la época. Libia fue cercada. Se le impuso un embargo comercial para forzar el derrocamiento de Gaddafi, similar al que ha padecido Cuba por mas de 50 años.
Fue acusado de ordenar la colocación de una bomba en un avión comercial Boeing 747 de la principal línea aérea de los Estados Unidos para entonces: Pan American. El avión explotó en el aire en diciembre de 1988 sobre la población de Lockerbie, Escocia. Murieron 259 personas que viajaban en el avión y 11 ciudadanos de Lockerbie. Luego de un largo proceso de negociación, en 1999 Gaddafi entregó a la justicia escocesa a los dos ciudadanos libios acusados de haber colocado los explosivos.
En 1997 Nelson Mandela tuvo la valentía de visitar a Gaddafi en Trípoli, para denunciar la injusticia que se cometía contra ese pueblo por su rebeldía y su intento de decidir su propio destino. Mandela sabía por experiencia propia lo que era ser acusado de crímenes sin que existieran pruebas sobre ellos y sin derecho a la defensa. Había sido liberado de la cárcel 7 años antes, después de 27 años de prisión por su rebeldía ante el régimen discriminatorio de la población negra de Sur África por parte de una minoría blanca de origen europeo. Visitó a Gaddafi siendo el primer presidente de raza negra y el primer presidente electo democráticamente en Sur África.
Su visita fue seguida por la del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, de origen Africano. Libia aceptó cancelar 2.700 millones de dólares en compensación a familiares de víctimas de atentados terroristas de los que se acusaba a ciudadanos libios, aunque sin reconocer culpabilidad de la nación Libia. Se levantaron las sanciones internacionales que pesaban sobre el país.
En el 2008 el presidente Bush deja sin efecto las sanciones unilaterales que había impuesto Estados Unidos contra Libia, retirándola de la lista de “estados que apoyan el terrorismo”.
Las transnacionales petroleras se abalanzaron sobre Libia en busca del control de los gigantescos yacimientos de su codiciado petróleo liviano. Lo mismo hicieron los perros de la guerra, ofreciendo armas, desde sofisticados aviones de combate hasta fusiles, ametralladoras y municiones. Muchos se jactaron de haber finalmente obligado a Gaddafi a ceder en sus posiciones radicales.
Ese mismo año Gaddafi recibió la visita de Condoleezza Rice, secretaria de Estado del gobierno norteamericano. Luego desfilaron por Trípoli los jefes de estado de los países que se proclaman dueños del planeta: el primer ministro británico, Tony Blair, seguido por su remplazo Gordon Bown, el presidente de Francia, Sarkozy, el presidente de Rusia, Vladimir Putin. El rey Juan Carlos de España, y Rodríguez Zapatero se humillaron ante él en el 2009 para venderle 3.500 millones de euros en armas.
(El texto completo puede leerse en el sitio web indicado arriba)
lunes, 14 de marzo de 2011
URUGUAY - EL MODELO OLIGÁRQUICO-IMPERIALISTA
Después de
Las guerras civiles entre colorados y blancos y los motines militares, en toda la segunda mitad del siglo XIX, multiplicaron las deudas del Estado que fueron saldadas, en gran medida por las cuantiosas extensiones de tierras públicas que fueron pasando a manos privadas hasta desaparecer. Eduardo Acevedo, en su estudio sobre la deuda pública, realizado a finales del siglo XIX, sostenía que si el Estado hubiera conservado esas tierras y las hubiera puesto bajo el régimen de enfiteusis, los rendimientos del canon le habrían permitido excluir cualquier otro tipo de impuesto. A este argumento habría que agregar que el Estado hubiera podido impulsar la colonización de una manera planificada, con el campesinado que emigraba del sur de Italia y del norte de España. El resultado económico de las guerras entre colorados y blancos, en cambio, fue el reparto y el monopolio privado de la tierra que es el peor de todos los monopolios porque la tiera es un bien de la naturaleza que no puede reproducir el trabajo de los humanos.
Al imperio inglés le interesaba proteger esta estructura que le proporcionaba materia prima para su industria manufacturera de textiles y que a su vez era consumidora de su industria y de sus servicios como ferrocarriles, agua y telégrafo.
El denominado por los historiadores “Período Militarista”(1875-1886), es, por sus contenidos, obra de la oligarquía y el imperialismo inglés, dotando al Estado de un poder militar decisivo, que carecía hasta ese momento, para afirmar la propiedad privada de la tierra y la continuidad del comercio, que la frecuencia de las guerras civiles desarticulaba.
En un país con esta configuración monopólica de la tierra no podía dar cabida al aluvión de campesinos inmigrantes procedentes de Europa. Se radicaron en los centros urbanos, dedicándose una parte a los diferentes oficios y al pequeño comercio interno. El desarrollo de esta actividad y su superación, exigían una política activa del Estado en los campos económico y educacional. La oligarquía era liberal; para un país sin industrias, la protección del Estado era indispensable, así como el control del ahorro y la orientación del crédito. A estos objetivos apunta el nacional reformismo batllista impulsado vigorosamente a partir de 1911.
La oligarquía se opuso a este proyecto. En 1912, el Partido Colorado se dividió al fundar Pedro Manini Ríos la fracción “Riverista”, opuesta al “Batllismo” y, en 1915,
Importantes corrientes dentro del battlismo eran partidarias de la reforma agraria. En 1913, el joven Maestro de Conferencias, Carlos Vaz Ferreira, trató el tema desde la cátedra recién creada por una ley cuyo autor fue el Presidente Batlle y Ordóñez.
No obstante, la reforma agraria no prosperó ya que Batlle y Ordóñez prefirió conciliar con la fracción riverista, recurriendo al “gran acuerdo colorado” porque consideraba peor la eventualidad de un triunfo del Partido Blanco, particularmente su fracción saravista que, después de la muerte del caudillo (1904), pasó a ser dirigida, unos años más tarde, por Luis Alberto de Herrera.
En este contexto, el desarrollo económico del Uruguay dependía de los precios internacionales de la lana y la carne. Las políticas internas del batllismo de estímulo a la industria sustitutiva de importaciones y la gratuidad de la enseñanza en sus tres niveles (1916), produjeron un fuerte crecimiento de las capas medias que aumentaron el consumo interno y externo que la provisión de divisas de las exportaciones, limitadas por el monopolio de la tierra, no podían cubrir. La crisis económica mundial de 1929, reveló la profunda contradicción de la economía uruguaya. El golpe de Estado oligárquico del 31 de marzo de 1933, respaldado por el riverismo y el herrerismo, fue la respuesta. Una crisis más dura fue la que arrancó con
Como señalamos en el artículo anterior de este Blog, el Frente Amplio nació con un programa concreto anti-oligárquico y anti-imperialista: reforma agraria, nacionalización de la banca y del comercio exterior, eran sus puntos medulares. Recogía en esta forma, lo que la historia y la realidad enseñaban.
La dictadura oligárquico-militar de 1973 era encabezada por un hombre emblemático de estos hechos que estamos exponiendo -Juan María Bordaberry, hijo de Domingo Bordaberry y poderoso terrateniente. El problema que tenía por delante era, obviamente, cómo restablecer el poder de la oligarquía, sacudido por violentas conmociones sociales de una sociedad que no era la del siglo XIX. Contó para ello, con el asesoramiento del Fondo Monetario Internacional., síndico del imperialismo.
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El modelo “Mundell”
El asesor de este organismo fue Robert Mundell, un economista canadiense que obtuvo más tarde, el Premio Nobel de Economía (1999). A Mundell, la dictadura le asignó un despacho en el Banco Central para el asesoramiento de su directorio.
Para Mundell, la crisis endémica de la economía uruguaya, se originaba en
Los argumentos de Mundell, en respaldo de su propuesta, eran dos: a) una moneda de una economía pequeña como la uruguaya siempre estará expuesta a las manipulaciones de economías y monedas más fuertes. Expresaba: “Yo sostengo la teoría de los dineros dominantes…Un país pequeño no puede tener una moneda independiente…porque su moneda puede ser comprada por una empresa grande y luego de hacer transacciones con ella, venderla, provocando un caos económico…La moneda de un país es una función del alcance de su área económica…y hoy la moneda que reúne esas características es el dólar que es estable y fuerte. En Estados Unidos ninguna gran empresa domina al gobierno”. A continuación, Mundell ilustraba su teoría de los dineros dominantes, con esta imagen: “Imaginen ustedes un lago pequeño y otro muy grande y que en cada uno de ellos tiran un guijarro de igual tamaño. En el más pequeño, el mismo va a salpicar mucho, pero no va a causar mucha impresión sobre el lago grande. Algo similar sucede con toda perturbación monetaria de cierta entidad” (p. 36).
El dólar era la moneda más fuerte y por lo tanto el peso debía colocarse bajo la protección de la moneda norteamericana; b) el Uruguay tenía una ubicación geográfica excepcional, entre dos economías más grandes –Brasil y Argentina- y una situación financiera sólida sería un atractivo para los capitales de ambos países que buscaran seguridad frente a los vaivenes económicos y políticos de nuestros vecinos. Mundell dijo al respecto: “En el Uruguay existen problemas pero hay ciertas ventajas comparativas, además de las ventajas de sus recursos, de su producción, de su pesca, del nivel educacional de su población, entre otras, que parecen haberse combinado para constituir una isla de libertad (en ese momento la dictadura practicaba su más alto nivel represivo! – Nota del autor)), en medio de Estados que son más grandes y más inestables desde el punto de vista financiero. Y cuanto mayor sea esa inestabilidad en el Brasil y en
La subordinación del peso al dólar permitiría reducir la inflación y ubicar los precios internos y las tasas de interés a los niveles que marcaba el dólar, decía en otra conferencia, difundida por “Búsqueda”, otro asesor que el FMI le puso a la dictadura, el economista, Harry Johnson. En esta intervención, Johnson explicó detalladamente el funcionamiento de la política monetaria, según el “Enfoque monetario de
Las ideas de Mundell encontraron eco en el gobierno dictatorial, alentado frenéticamente por el grupo de financistas del Opus Dei que tenía como vocero el mensuario “Búsqueda”. El Ministro de Economía, Alejandro Végh Villegas, liberó en 1974 la tasa de interés y, en 1978, su reemplazante, Valentín Arismendi, ató el peso al dólar en un sistema levemente deslizable conocido como el “crowling peg” y popularmente como la “tablita”. Previamente, (1977) por decreto-ley el sistema financiero adoptaba el secreto bancario y establecía la banca “offshore” (“fuera de la costa”). Uruguay se convirtió de esta manera en un paraíso para capitales negros de todo origen y con una banca privada macrocefálica, desproporcionada para el monto de los negocios y portadora de “plata dulce” que llevó a un gran endeudamiento en dólares del consumo y del sector productivo. Todo este castillo ficticio –que Mundell consideraba excepcional para Uruguay- se derrumbó en noviembre de 1982. El error del economista canadiense era que apostaba todas las cartas al sector financiero sin tener en cuenta la economía real. Contrariamente a su razonamiento no era la inestabilidad de Brasil y Argentina la que aseguraba la estabilidad uruguaya sino al revés, porque cuando las exportaciones a esos países se frenan por la sobrevaluación de nuestra moneda, en ese punto, todo el sistema financiero se desmorona.
La dictadura, bajo el empuje de algún sector militar y empresarial, intentó aumentar el comercio y el ingreso de divisas “genuinas”, desarrollando la explotación de otros rubros del agro como el arroz. Esta línea de exportación se agregaba a la tradicional de la lana y la carne. Las condiciones políticas no permitían el desarrollo del turismo que había sido una línea de exportación de servicios en la estación veraniega. No obstante el modelo oligárquico iba adquiriendo su fisonomía: agroindustrias, refugio financiero y turismo.
La crisis de 1982 que, un año antes, había precedido el derrumbe de la economía argentina que también había atado su moneda al dólar, dejó como resultado financiero, una enorme deuda del Estado que compró las “carteras pesadas” de los bancos privados y provocó una violenta contracción de la economía. Cuando en 1985, el país recupera sus instituciones democráticas, el gobierno colorado no insiste con la “tablita” pero mantiene la concepción de plaza financiera. (secreto bancario y banca offshore). Los mismos objetivos se pueden alcanzar con un tipo de cambio flotante, con el agregado que el Banco Central recupera su manejo de la política monetaria.
La fragilidad del modelo financiero reclamaba una línea comercial externa más firme. En 1987, el gobierno del Dr. Sanguinetti promueve la ley de forestación, cuyo destino final, al cabo de 15 años de desarrollo de los montes de eucaliptus era la fabricación de pasta de celulosa. Con la incorporación de esta línea de exportación, agregada a la lana, la carne, el arroz y los lácteos (encabezada por CONAPROLE, creada en 1936 por el régimen de Terra y Luis Alberto de Herrera), la balznza de pagos adquiría una solidez, verosimilmente sostenible, dado el pujante desarrollo de los grandes mercados asiáticos, especialmente China, y Brasil en América Latina. La caída de la dictadura en Argentina, le devuelve, asimismo, al turismo su pujanza histórica.
EL FRENTE AMPLIO MANTIENE
OLIGÁRQUICO - IMPERIALISTA
El Frente Amplio que, en 1971, tenía un programa antioligárquico para resolver la crisis que calificaba de “estructural”, llegó al gobierno en el año 2005, en medio de una situación económica y financiera crítica, resolviendo continuar con la misma política económica pactada por el gobierno anterior con el Fondo Monetario Internacional. Así lo atestiguan las distintas “cartas de intención” que firmó y la complacencia que manifestado, reiteradamente, el FMI, con esa política.
En una conferencia pronunciada, en el Club de Golf, el 22 de setiembre de 2004 el designado Ministro de Economía, Danilo Astori, (el nombramiento lo hizo en Washington el candidato a
Si bien el Contador Astori afirmó que el tipo de cambio sería fluctuante, dependiendo de la oferta y la demanda y que nunca se volvería a la “tablita” –como lo hizo la dictadura y el gobierno del Dr. Jorge Batlle y su ministro Alberto Bensión- el ingreso de capitales especulativos al sector bancario, amparados por el “secreto” y las ventajas fiscales- el resultado sería una sobrevaluación del peso, por la abundancia de dólares como lo demostró la caída del valor del dólar entre el 2007 y el 2010, situación que fue contrarrestada por los altos precios de los alimentos exportados que ha permitido mantener la competitividad de esos productos en el mercado internacional.
Los datos divulgados por las investigaciones económicas muestran que hay una alarmante concentración y extranjerización de la tierra, bajo la forma de personas físicas o de grandes grupos económicos encubiertos en sociedades anónimas, de la que no se tiene memoria. Por ello la conclusión es una sola: el proyecto oligárquico-imperialista ha alcanzado una tal dimensión –sin que aparezcan señales para combatir la tendencia- que el tema de la distribución social, que comienza por la propiedad, queda reducido a la profundidad de la política tributaria y su incidencia en los ingresos.
Ruiz Pereyra Faget
miércoles, 2 de marzo de 2011
LA REBELIÓN DEL MUNDO ÁRABE
Los hechos que están ocurriendo en varios países árabes, según las cadenas de información imperialistas responden a un denominador común: una especie de estentóreo grito de libertad frente a dictaduras anquilosadas –que el imperialismo instala y protege cuando defiende sus intereses y que combate, en nombre de la libertad cuando sus gobiernos se oponen a sus de rapiña. Fidel ha calificado este cinismo imperial de “danza macabra”.
La verdad de los hechos históricos es que las causas son diversas, sin excluir el anhelo de libertad que es un objetivo de la humanidad y cuyos enemigos no son abstractos sino que, en cada época y en cada caso, muy concretos.
El caso de Egipto no es similar al de Libia. No puede entenderse la rebelión contra el régimen de Mubarak sin la posición de Egipto frente al problema palestino y su condición de aliado estratégico de Estados Unidos y de Israel, luego de la firma de la paz con Israel por Anuar el Sadat, en 1979, que rompió la unidad del frente árabe y dejó aislado al pueblo palestino, continuada por Hosni Muarak, desde 1981 hasta hoy. Estados Unidos respondió a este “gesto” de los sucesores de Gamal Abdel Nasser, creadobr del frente árabe antiimperialista, con una asistencia militar gratuita de más de mil millones de dólares anuales, durante 30 años.
Estados Unidos, previendo el desgaste del gonierno de Mubaak y su intención de dejar en su lugar a su hijo, al producirse la reacción popular, presionó a su títere para que renunciara pero cuidando que el aparato de control del poder con una cúpula corrupta, muy bien remunerada por la Casa Blanca, permaneciese intacto. Este capítulo no está cerrado y el Presidente Obama y el jefe sionista de la CIA, León Panetta, lo saben.
Hay pues en el Medio Oriente un primer nivel de contradicciones que es la resistencia de los pueblos árabes –especialmente el palestino- a la política del imperialiosm, que tiene e.n Israel su cabecera de puente, de controlar los recursos petroleros de la región. En esta resistencia han ganado poder las corrientes religiosas islámicas que tienen su guía en Irán mientras se debilitan las corrientes musulmanas laicas.
Ambas concepciones tienen importantes diferencias políticas y culturales. Para los islamistas, el Estado es un apéndice subordinado a la organización religiosa; para los musulmanes laicos o secularistas –como la Organización de Liberación de Palestina o la Libia de Gaddafi, el Estado es una entidad independiente de la religión con sus respectivos ámbitos o competencias. En estas últimas la sociedad civil tiene derechos que faltan en la primera.
Los movimientos de liberación antiimperialista que estallaron en el mundo musulmán a partir de 1952 con la revolución egipcia, liderada por Nasser, y el intento faallido de Mossadegh en Irán, de expulsar al imperialismo inglés, a siguieron las revoluciones independentistas o nacionalistas de Siria, Túnez Marruecos, Argelia,Iraq, Libia y la OLP, tuvieron esta impronta laica. Sin embargo, estos movimientos se corrompieron en el poder y el pueblo les fue quitando apoyo.Un caso claro fue el de Argelia, la derrota de la OLP a meanos de Hamas y creo que algo de esto es lo que está sucediendo en Libia. El islamismo, con todo su bagaje de cultura medieval, conservado pr la religión, se erigió en la defensa de la nación árabe ante un hedonismo occidental “corrupto y malsano”, constituyéndose en los hechos, en una poderosa trinchera antiimperialista.
El discurso de Gaddafi del 22 de febrer arroja luz sobre esta cuestión, así como las palabras del Presidente de Irán, el día anterior, criticando a Gaddafi. Cuando se esperaba que éste concentrase todo su ataque contra el imperialismo, su anatema
estuvo diriigido, principalmente contra Al Qaeda, Bin Laden y los islamistas. Es obvio que el argumento del gobernante libio es muy débil. El descontento existe; de lo contrario no habría anunciado que hay que mejorar los salarios. A ese descontento se agregan los acontecimientos cercanos, y el atizamiento de los medios imperialistas y curiosamente, islamistas, que persiguen objetivos diferentes y antagónicos.
Fidel ha escrito que, en el Medio Oriente, al imperialismo “el genio se escapó de la botella”. Ojalá! No sea que por recapturarlo arrastre a la humanidad a una conflagración nuclear, idea que tienta permanetemete a los halcones norteamericanos y a los acólitos de Benjamín Netanyahu.
domingo, 13 de febrero de 2011
LA VICTORIA DEL PUEBLO EGPCIO
Esta vez ha sido el pueblo egipcio, tras una lucha que no empezó en estos días en que tomó las calles y se concentró en la simbólica Plaza de la Liberación, para irradiar desde allí el mensaje catalizador sino que viene de una larga y nunca extinguida, decisión de libertad.
Esta victoria, lograda contra poderosos obstáculos, no siempre explícitos en la versión mediática de esta gesta , pone fin a una larga, criminal y corrupta dictadura, que contó con muchas complicidades. Incluidas aquellas que se han proclamado baluartes de democracia y de derechos humanos.
Parodiando a Fukuyama, pero a partir de realidades y no de deseos de típicas ideologías
neoconservadoras, puede hablarse, no del “fin de la historia”, pero sí del fin de “una historia”.La del Medio Oriente.
Que tendrá seguramente considerable infuencia, no sólo en la región sino en los significativos movimientos en el tablero global que se vienen produciendo en décadas recientes. Y que ya están dibujando un nuevo mapa politico en la geografía mundial.
Que confirma el declive de las grandes formaciones occidentales,Estados Unidos y La Unión Europea principalmente y el despertar de los pueblos “emergentes” que han comenzado a sacudirse las cargas coloniales que han frustrado su destino.
La dictadura de Mubarak, como otras muchas que todavía perviven en la región pero también en muchos otros escenarios, no pudo haber sobrevivido tantos años sin el apoyo, económico, militar y mediático de esas potencias occidentales. Su hipocresía y doble moral, han quedado como nunca al desnudo. Y en ese sentido la derrota del dictador egipcio es también su derrota. La de la Unión Europea, que hasta último momento eludió un pronunciamiento claro en apoyo de un pueblo que, pacíficamente pero con decisión heroica estuvo dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias por la reconquista de su dignidad. Un número no determinado de los demostrantes de la Plaza de la Liberación y de otras ciudades de Egipto, dejó su vida en el intento. Y como el joven tunecino Mohamed Bouazizi, que con su inmolación encendió la chispa que llevó a su pueblo a expulsar a otro corrupto dictador, las víctimas egipcias fortalecieron a sus compatriotas. Una conquista nutrida de cosas tan elementales como el derecho al trabajo, la educación, el cuidado de la salud y una vivienda. Sin las cuales no hay posibilidad de vivir dignamente.
Es también una derrota para la gran mayoría de los medios occidentales, que no disimularon, bajo su ”condena” al regimen, su resistencia a aceptar la renuncia del dictador. Presentando, primero las agresiones contra los manifestantes desarmados, de los matones mercenarios y policías vestidos de civil del regimen , como un “enfrentamiento entre partidarios y opositores” del dictador. Y luego, alertando permanentemente en sus informaciones sobre la situación de “los peligros del caos “ o peor, del advenimiento de un regimen fundametalista islámico. Sugiriendo siempre que era preferible la “estabilidad al caos”.
Por supuesto que se abre un periodo de incertidumbre, como ha ocurrido siempre con todas las revoluciones que en el mundo han sido y nadie puede prever, sobre todo cuando hay en juego intereses tan poderosos como es el caso de esta región, el curso de los acontecimientos.
Ciertamente se ha ganado una batalla, pero no la guerra. Pero talvez más importante que eso, se ha producido un hecho histórico. “Una humanidad de ha puesto en marcha” como escribiera en su momento y en otras circunstancias, Fidel Castro en la Segunda declaración de La Habana
jueves, 3 de febrero de 2011
EL FRENTE AMPLIO - SU ORIGEN Y SUS PROBLEMAS ACTUALES
El Frente Amplio cumple sus 40 años el próximo 5 de febrero. Su aparición en la escena política uruguaya es un acontecimiento histórico .El país era gobernado por dos partidos –el Colorado y el Blanco- desde 1837. En las primeras décadas del siglo XX surgieron dos partidos de izquierda –el Socialista y el Comunista- con influencia en sectores de la intelectualidad y en el movimiento obrero organizado. También existía un partido católico. Estos tres partidos tenían un caudal electoral muy pequeño, de tal forma que su incidencia era nula en las elecciones presidenciales.
La constitución del Frente Amplio como una coalición de partidos y comités de base popular, unidos por un programa y un estatuto cuyo órgano máximo es el Congreso, donde los comités de base tienen el 50% de los votos, es una experiencia política que no presenta similares en el mundo.
Tenían que darse circunstancias objetivas y subjetivas excepcionales para que un viraje político de esta magnitud en la historia del país se produjera.
La primera, es una grave crisis económica, definida como “estructural” que estalló al firmarse la Paz de Corea, en 1953, y derrumbarse los precios internacionales de la lana y la carne, principal fuente de ingreso de divisas de Uruguay.
La segunda, fue la “solución” que aplicó el Partido Blanco –también llamado “Nacional”- para superar la crisis: liberar los precios, dejar “flotar” el valor del dólar y retirar todas las restricciones a las importaciones prescindibles. Esta política amplió el déficit comercial conduciendo a frecuentes devaluaciones, aumentó el endeudamiento externo, aceleró la inflación y la especulación bancaria, mostrando al desnudo que la causa del mal estaba en el monopolio de la tierra por un puñado de grandes latifundistas, entrelazados con la banca y el comercio exterior, cuyas producciones, proveedoras de divsas no cubrían las necesidades de la economía y de los servicios internos.
No obstante, la articulación de un frente social y político de intereses opuestos a esa oligarquía, ofrecía grandes dificultades. La principal era la aceptación del Partido Comunista en la coalición, pero éste tenía varios factores a su favor: una determinante gravitación en el movimiento obrero, una doctrina coherente explicativa de las causas de la crisis y las medidas correctas –que eran revolucionarias-, para superarla, el discurso de Fidel Castro del 2 de diciembre de 1961 en el que se declaró convencidamente marxista leninista, el estrecho vínculo del PCU con el PCUS y la necesidad del apoyo de la Unión Soviética a cualquier política de enfrentamiento al imperialismo norteamericano, como lo estaba indicando la política de la Casa Blanca hacia Cuba.
Las diferencias entre las izquierdas eran intensas para que el llamado del Partido Comunista al Partido Socialista, en 1962, para una acción conjunta en torno a un programa común, fructificara. Fue el pueblo, en distintas instancias electorales, en la década de los 60’, el que dio un fallo contundente y el propio movimiento obrero organizado el que sentó las bases programáticas de una unidad política que reunió a las capas asalariadas y medias de la ciudad y del campo, con un programa antioligárquico y antiimperialista. La línea divisoria era muy clara, como lo expresaba la consigna “Oligarquía o Pueblo”. Todos los sectores sociales y políticos que no integraran o expresaran a la oligarquía y estuvieran de acuerdo con el programa del Frente, podían ingresar a él. No había exclusiones. Por ello, el Frente Amplio está integrado por las más diversas corrientes ideológicas y filosóficas, incluyendo a sectores religiosos.
La oligarquía y el imperialismo coincidían en sus objetivos: la reforma agraria y la nacionalización de la banca y del comercio exterior –puntos fundamentales del programa del FA-, los afectaba directamente en sus intereses medulares. Éstos obstaculizaban el desarrollo de las fuerzas productivas hasta el punto de haber conformado, secularmente, una estructura de países dependientes y semicolonizados no solo como Uruguay sino como toda América Latina y el Caribe. La Revolución Cubana había puesto en el orden del día el tema de la “Segunda Independencia” y Uruguay se sumaba a ese proceso con una política elaborada de acuerdo a su estructura social y al carácter de sus contradicciones de clase.
La respuesta del imperialismo fue organizar golpes de Estado e instalar gobiernos militares o con “máscara” civil, allí donde los gobiernos oligárquicos habían perdido el apoyo popular o donde la voluntad popular había instalado gobiernos democrático-progresistas antiimperialistas. Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay y Chile, fueron víctimas en las décadas de los 60’ y 70’, de una estrategia continental cuidadosamente elaborada y ejecutada por el Consejo de Seguridad y el gobierno de Estados Unidos y apoyada por las oligarquías nativas y la oficialidad de los ejércitos locales, con raras excepciones, educadas en escuelas militares norteamericanas y entrenada en la aplicación de crueles métodos de exterminio de cualquier tipo de resistencia a la opresión.
La dictadura con máscara civil, en Uruguay, se entronizó en un proceso que tuvo dos instancias claves: el 9 de febrero y el 27 de junio de 1973. El régimen no pudo obtener en ningún momento una base social. El pueblo uruguayo dio un extraordinario ejemplo de formación democrática en 1980, cuando, en un plebiscito convocado por la dictadura para perpetuarse, rechazó el proyecto de constitución de los militares. Este golpe en la nuca, al que se agregó la gran crisis económica de 1982, mostró que la permanencia de la dictadura era insostenible. El Frente Amplio, que pretendió ser destruido y que tenía a su Presidente –el General Líber Seregni- encarcelado, jugó un papel decisivo en este proceso de recuperación de las instituciones democráticas, alcanzada en 1985. Su fortaleza se agigantó y en 1989 logró la victoria en Montevideo que es el principal gobierno departamental del país, posición que conserva hasta hoy, y en el 2000 alcanzó la Presidencia de la República y la mayoría absoluta en las dos Cámaras, situación que también conserva.
El mundo del año 2000 no es, obviamente, el de 1971. La desintegración de la Unión Soviética dejó el campo libre al imperialismo que impuso el pensamiento económico único –libertad comercial y financiera, privatización de las empresas y servicios del Estado, privatización de las jubilaciones, flexibilización de los salarios, superávit fiscal primario para pagar la deuda como prioridad de la política económica, tribunales externos de confianza de los prestamistas e inversores para dirimir los conflictos, etc -, a los países dependientes so pena de quedar aislados comercial y financieramente.
El impacto de la crisis del socialismo soviético alcanzó, como no podía ser de otro modo, a los partidos comunistas que habían nacido para apoyar la Revolución Rusa de Octubre, obra de la restauración teórica y práctica del marxismo, realizada por Lenin. Los PP.CC. perdieron su influencia en las capas medias y sus cuadros pequeñoburgueses los abandonaron en masa, buscando refugio en los partidos socialdemócratas o incluso en los liberales.
Esta situación objetiva llevó a un cambio –no resuelto- en la estrategia de liberación y donde empezaron a incidir las contradicciones en el seno del Frente Amplio entre sectores de las capas medias y de la clase trabajadora. Esta última, que fue vanguardia en 1971, ha cedido esta posición a las capas medias que solo buscan oportunidades de ascenso social dentro del sistema capitalista imperante y que se han alejado de toda idea socialista porque no hay un sistema de este tipo con peso decisivo en la relación de fuerzas mundiales.
En este contexto donde se mezclan oportunismos coyunturales y búsquedas de estrategias de liberación que, con la actual arquitectura de fuerzas mundiales, solo pueden ser de largo plazo, transcurre un debate en el seno del Frente Amplio, donde los más sensatos tratan de evitar que tales tensiones desemboquen, para felicidad de los partidos de la oligarquía, aliados del imperialismo, en la ruptura de la unidad tan trabajosamente lograda.
